Esquí de travesía
A medio camino entre el alpinismo y el esquí, el esquí de travesía tiene por objetivo la ascensión de montañas o la travesía de un macizo. Para ello se utilizan materiales específicos: esquís con pieles de foca y ataduras de fijación especial que nos permiten andar en ascenso y esquiar en descenso, también puede ser necesario la utilización de crampones especiales para la progresión sobre el hielo, aunque esto son palabras mayores.
Como muchos otros deportes, éste puede practicarse a distintos niveles: desde la salida de un solo día a las travesías de varias jornadas, aunque lo mas usual es la clásica excursión de fin de semana que nos permite pasar la noche, en el cálido y amigable ambiente de un refugio.
Ayudados de los esquís de travesía, podremos descubrir y realizar numerosas travesías por valles inmaculados y descensos emocionantes por sus laderas, siempre acompañados por la seguridad que nos ofrece un monitor-guía.
Programa